GFR - Sistema de Transporte de Informacion

 

Los cables de cobre ha sido el material preferido por las comunicaciones de corta y de larga distancia y ha disfrutado de un crecimiento sostenido durante los últimos 50 años.

En la década de los ochenta, el cobre se benefició de la revolución del fax. Se instalaron muchas segundas líneas telefónicas con el fin de utilizarlo. Más recientemente, Internet ha incitado a muchas personas a instalar líneas adicionales y por supuesto, el aumento lógico del número de viviendas y de oficinas con servicio y con ello el del cable de cobre.

Al mismo tiempo, el desarrollo tecnológico ha ocasionado cambios fundamentales en los procesos de transmisión de datos, principalmente por el creciente uso de la comunicación por satélite, la comunicación inalámbrica y el uso creciente de la fibra óptica.

Aunque el uso del cable de cobre se ha visto afectado, aún está lejos de ser obsoleto. Más bien al contrario, el cobre está presente en la mayoría de estas tecnologías.

Además, forma parte integrante de los nuevos procedimientos de transmisión, HDSL y ADSL (Líneas de Abonados Digitales), y se amplían las capacidades de transmisión de datos de los cables de cobre trenzados existentes hasta la capacidad de la fibra óptica, evitando así los gastos derivados del cambio de sistema.

Contrariamente a lo que podríamos pensar, no implican necesariamente el final del cobre. Incluso en los sistemas de fibra óptica, el cobre sigue siendo ampliamente utilizado en los dispositivos de interconexión.

El mercado de las telecomunicaciones está evolucionando rápidamente. Los nuevos competidores de la transmisión de datos, esperan ser capaces de capitalizar el ancho de banda disponible en los cables de cobre existentes para poder aprovechar una parte de las oportunidades de negocio derivadas de Internet.